La calle de los ríos subterráneos

Gota a gota me fui haciendo río,

como un flujo de sangre me mimeticé en la calle

tan libre, tan pura,

sin embargo…

tan triste, hecha cárcel.

Ennegrecida por los sueños negros,

emergida de los sueños grandes.

Ayer anduve por las venas de esa calle

y gota a gota dejé de ser río,

y gota a gota me fui hecha sangre.

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